Decir que cualquier enfermedad que se padezca altera la psicología del paciente no es ninguna novedad. Peor aún cuando dichas enfermedades son de carácter estético (acné, calvicie, psoriasis, etc.), lo que potencia los miedos, las fobias y provoca introspección y vergüenza.
En relación, y como fundamento de dicha teoría un reciente estudio revela que la psoriasis cambia la personalidad de quienes la padecen de manera considerable.
Dicho informe, realizado por la “National Psoriasis Foundation” de Estados Unidos, señala que un 10% de los afectados intentaron quitarse la vida debido a esta enfermedad, que aqueja a más de 80 millones en todo el mundo.
El estudio arroja como preocupación general de los enfermos de psoriasis la incapacidad social. Las tres cuartas partes de los pacientes reconoce que su patología supone un problema importante en su vida, el 26% ve alteradas o interrumpidas sus actividades diarias, cuatro de cada diez afectados afirman que interfiere en la calidad del sueño, el 40% admite que condiciona su forma de vestir y le obliga a ir muy tapado (especialmente en la temporada estival) y el 33% reduce considerablemente su actividad sexual.